¿Por qué los legisladores reciben dinero para gastos sociales? ¿Por qué todos y cada uno de ellos avalan este sistema de ingresos, sin importar color político?
¿Por qué los parlamentarios perciben ingresos cuyo destino no se conoce fehacientemente, si el artículo 68 de la Constitución provincial dice que los legisladores percibirán mensualmente una suma de dinero que se denominará dieta, tendrá carácter compensatorio de la función y será fijada por la Presidencia del Cuerpo?
¿Por qué los representantes del pueblo realizan tareas de ayuda social y "políticas" (según palabras del oficialista José Gutiérrez) con dinero del Poder Legislativo, si en el artículo 67 (capítulo: Corresponde al Poder Legislativo) de la Carta Magna no figura ninguna de esas dos funciones entre las correspondientes a los parlamentarios? (Lo que no está prohibido expresamente por la ley puede realizarse, pero la carta fundamental nada habla de las actividades arriba mencionadas entre las funciones de este poder)
¿Por qué los hombres que representan a todos los tucumanos no rinden cuentas de manera clara, pública, abierta y sin ocultamientos?
¿Por qué los legisladores dicen que no saben cuánto reciben sus propios pares en concepto de gastos sociales?
¿Por qué hay legisladores de primera, de segunda de tercera y de no se sabe cuántas categorías más, según las cuales recibirán más o menos "gastos sociales", si todos poseen igual legitimidad y poder de voto dentro de la Legislatura?
¿Por qué poseen la enorme cantidad de privilegios de reserva y de manejo de fondos quienes más transparencia y apertura deberían exhibir ante quienes los ubicaron en las bancas?
¿Por qué los propios legisladores ensucian tremendo Poder del Estado escondiendo sus números, cuando son ellos los encargados de velar y controlar a las otras dos patas del sistema republicano de gobierno?
¿Por qué esos gastos se incrementan en semejante proporción (36%), si ninguna otra repartición estatal o empleado público logra un aumento similar de recursos?
¿Por qué a nadie le sorprende que los legisladores puedan aprobar su propio presupuesto, ejecutarlo, incrementarlo, no hacerlo público y gastar con poca transparencia?
¿Por qué hombres y mujeres de nuestra provincia deciden ser legisladores, si el sueldo no les alcanza para vivir? ¿No es la vocación de servicio lo que los impulsa? ¿Y necesitan de gastos sociales para completar sus necesidades personales y políticas?
¿Por qué todos los ciudadanos deben -como dijo Gutiérrez- financiar la campaña política de los legisladores a través del trabajo social y político que realizan los parlamentarios con recursos del Poder Legislativo?
¿Por qué cualquier ciudadano no puede acceder a fondos públicos para realizar campañas políticas o "trabajo territorial" que les permita alcanzar una banca en la Legislatura, si es que quienes ya están en ese lugar reciben dinero estatal para -como dijo Gutiérrez- mantener el escaño?
¿Por qué hay concejales que también poseen partidas para realizar gastos similares a los de los legisladores?
¿Por qué no hay respuestas claras para todas estas y para otras tantas preguntas más en torno a las finanzas de la Legislatura?
Si las hubiera, este texto no estaría lleno de signos de interrogación.